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Elisa

Elisa tiene nueve años. Pasa el día en la calle con sus hermanitos, como muchos niños más. Allí juega, come, junta cartón para vender, pide moneditas. Ama el yogur con cereales y el flan con mucho dulce de leche. Casi siempre ríe.
Sus
manitos son muy pequeñas, con ellas es capaz de desintegrar cualquier infierno.
Un
abrazo de Elisa prolonga la vida. Una sonrisa suya ahuyenta la muerte.
Ella
es libre a pesar de sus carencias. Su poder es natural.
No
hay mayor belleza, ni más profunda ni cabal, que la que no necesita nada para
serlo.
Elisa
es hermosa. Nos hace mejores.
*
“El
pasito que yo doy
ese
no lo da nadie;
yo
lo hago por mis niños,
que
están pendientes del aire”
(Soleá)
Al grito flamenco, trágico,
desesperado, amenazante, áspero, rabioso –al decir del poeta Félix Grande-
lo han llamado “Quejío”, con una letra menos. En el lenguaje de éste arte
siempre falta algo. “Le falta tanto que se queja tanto”.
La
aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque
allí no hay mañana ni esperanza posible
a
veces las monedas en enjambres furiosos
taladran
y devoran abandonados niños.”
“La Aurora” de Federico García Lorca
Del disco “Omega” de Enrique Morente
Poema musicalizado por Vicente Amigo
La hondura (jondura) que transporta la copla nos conmueve. Su fuerza expresiva,
su pujanza sentimental y grandeza estética están dadas por su insólita economía
verbal. Contra el odio o el temor a la injusticia, contra la muerte o la
falta de libertad, que es lo mismo, reclama por los niños que sufren y no
tienen elección, ni juegos en la garganta, para quienes no existe la última
hora. Los que fueron mordidos por la manzana.
“No
llores niño
que
tu llanto me da pena
lo
mismo que las campanas
de
la torre de la Vela.”
(Bulerías)
El flamenco es cante de los desposeídos, con siglos de postergación. “Una tragedia en primera persona”, según definición de José Monleón. Pero la tragedia es casi siempre plural, proyecta el drama colectivo, pero se expresa individualmente.
“Los
hijos que no tuvimos
se
esconden en las cloacas,
comen
las últimas flores,
parece
que adivinaran
que
el día que se avecina
viene
con hambre atrasada.”
Luis
Eduardo Aute
Canción por bulerías del disco “Aire” de José Mercé
Moraíto a la guitarra
El flamenco es eficaz porque sabe, desde siempre, del desamparo, de la soledad, del dolor y la pena, sabe de pérdidas. Por eso su voz suena lacerante y desesperada:
Nadie
merece esto.
“...no
disparen los niños son inocentes.”
Del
“Alegato contra las armas” del disco “El pequeño reloj”
Del Maestro Enrique Morente
La
Matera. Educadores de calle
Asociación
civil sin fines de lucro
LA
RECETA:
Hoy haremos, como corresponde, una de las cosas que más le gusta a Elisa: El
Flan. Las proporciones como los procedimientos pueden variar. Aquí utilizamos
las del postre que ella come en el umbral de enfrente, el hecho por Luli, mi
madre.
A no
olvidarse que hay que servírselo con mucho dulce de leche.
LO QUE LLEVA:
1
litro de Leche
6 cdas.
de azúcar
6
huevos
1 cda.
de esencia de vainilla
100
grs. de azúcar para el caramelo
COMO SE HACE:
Caramelo: pones los 100 gramos de azúcar en la flanera (molde savarín o
moldecitos individuales), colócala al fuego hasta que se derrita y unta todo el
molde. Evita que se te queme ya que, en ese caso, el caramelo se pone amargo.
El Flan: Batirás ligeramente los huevos con las seis cucharadas de azúcar.
Vierte sobre esto la leche y la vainilla. Mezcla todo bien, que quede todo
incorporado, homogéneo.
Echas todo en el molde acaramelado y lo cocinarás a baño de María en el horno
pre-calentado, a temperatura media, hasta que al introducir un cuchillo fino, éste
salga limpio.
Para desmoldarlo deberás esperar a que esté frío.
Para acompañarlo, como ya fue dicho, el ideal es mucho dulce de leche, aunque
le va también la crema batida (nata montada), con o sin azúcar, o ambos.
Esta receta está dedicada a mi solcito, Elisa y a su hermano Matías, capitán
de capitanes. Y en sus personas a tantos
niños que sufren injustamente sin poder elegir.
Dice, pide y da. El flamenco. Al decir del Maestro Félix Grande: simultánea y complementaria generosidad. Cuánto y qué bien suenan, la petición, la dádiva y la música. El flamenco. El amor en el flamenco.
¡Ay! En el barcón
toita la noche me llevo
¡ay! ¡ay! Sentaito yo en el barcón
y cuando siento...
y cuando yo siento los pasitos tuyos
¡ay! ¡ay! ¡ay!
Se me alegra a mí, mi corazón.
Por qué te querré yo tanto
¡ay! ¡ay!
Fernando de la Morena y Moraíto, por malagueñas.
Las malagueñas son un cante de
gran calidad, caracterizado por su profunda emotividad, su libertad musical y
gran variedad de formas. Hondura y sentimiento son su denominador. Son el vehículo
perfecto para los temas como la muerte, el recuerdo, los celos, en fin, para el
amor.
El flamenco se diferencia de las otras manifestaciones artísticas por la
espontaneidad, sus sentimientos anárquicos, el desgarro auténtico. Porque
nunca es vulgar, ni ostentoso. Pero habla, solicita, entrega.
Es el amor, para los protagonistas de este arte, un espacio protector, nos
presta algo a los que nada tenemos. Es así como la pérdida o negación de éste
sentimiento se vuelve peor que la misma muerte, porque mata la esperanza de que
el sol brille un día para todos por igual, como dijo Jean Paul Tarby.
“Que tanto me
conscientes
si tu no me has de querer
¡ay! Que tanto me conscientes.
Mátame de una vez
Porque yo prefiero la muerte
¡ay! Que ya viví sin tu querer
lo suficiente”
Enrique Morente y Sabicas, por malagueñas.
El amor desestabiliza, revoluciona, nos
mantiene vivos.
Nos quita sosiego... nos quita el sentío. Así y todo es lo que da verdadera
dimensión a nuestras vidas.
En el corazón
te llevo
Eres mi único querer
Y aunque lejos de ti esté
En otra fuente no bebo
Aunque me muera de sed
Carmen Linares y Perico del Lunar,
por malagueñas de la jabera.
El Mirabrás
pertenece al grupo de las cantiñas. Éste último nombre proviene del gallego,
de canción, o del verbo cantiñar, cantar a media voz improvisando o
jugueteando. En las cantiñas predomina el ritmo, más sonoro que jondo.
El Mirabrás
ha nacido supuestamente, en Sanlúcar de Barrameda. Es un cante para bailar, más
artístico que profundo, florido y brillante. Exige grandes facultades al
cantaor. Su música es ágil y alegre.
Las
principales coplas de la cantiña mirabrás, las más interpretadas en todas las
épocas, tienen una primera estrofa, que parece una adaptación de alguna canción
liberal del Cádiz de las Cortes de 1812. Y después siguen dos juguetillos y un
pregón, para finalizar con otro juguetillo.
Han
cultivado este estilo magistralmente Antonio Mairena, Fosforito, Enrique Morente
y Pepe de la Matrona. Se puede escuchar cantar y tocar por Mirabrás, en los
siguientes registros:
* Enrique
Morente y el Maestro Sabicas en su disco "Morente-Sabicas". BMG.
Ariola S.A.
*
Fosforito y Paco de Lucía en "Antología del Cante Flamenco". Iris Musique Production. France. Licencia DIVUCSA. España.
*
Chocolate, quien remata las romeras por el pregón de Mirabrás en "Cante
Flamenco" con Luis Postigo a la guitarra. Radio France. 1992.
A mi no me
importa
que el rey
me culpe
si el
pueblo es grande
y me abona.
Voz del
Pueblo,
voz del
cielo.
Que no hay
más ley
que son
las obras.
Y con el
mirabrás y anda.
Ay que
finura
tienen los
mimbres
de tu
cintura.
Y alta
pena tiene
quien está
queriendo
a quien no
quiere.
Y yo te
quiero
y de vergüenza
no te lo
peno.
Venga usté
a mi puesto,
hermosa,
y no se
vaya usté,
salero,
Castañas
de galerosa,
yo traigo
camuesa y peros.
Ay,
Marina,
yo traigo
naranjas
y son de
la china,
batatitas
orondas
y
suspiritos de canela,
MELOCOTONES
DE RONDA
y castañas,
como
bajean.
Tienes los
dientes
que son
granitos
de arroz
con leche.
A Tomás de Utrera, tan lejos de su tierra, como cerca de la esencia.
A El
Serrano, nunca podré agradecerte lo suficiente tu generosidad.
A Tomás
Sainz Rofes, que si tu pluma es filosa, tus colmillos los son más.
A
Cueveño, sabio a golpes de Debla, y tinto.
A
Macandé, pescador de estrellas.
A La
Chiqui, que baila tras su sueño posible.
A Isabel,
Dulce Dra. Castro, tu que nos cuidas, e iluminas.
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LO QUE LLEVA
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CÓMO SE HACE Pelar los melocotones, reservar unas cuatro o cinco rodajas, redonditas y
prolijitas, ya veras pa' que. El resto lo procesas hasta que queden hechos
puré. Poner al
fuego, en una cacerola, la leche. |
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Maria José Suárez Barrera "La Toromba" bailando por alegrías |
“A todos
los que a través de su vida se han emocionado
con la copla lejana que viene por el camino, a todos los que la paloma blanca
del amor haya picado su corazón maduro, a todos los amantes de la tradición
engarzada con el porvenir, al que estudia con el libro como el que ara la
tierra, les suplico respetuosamente que no dejen morir las apreciables joyas
vivas de la raza, el inmenso tesoro milenario que cubre la superficie espiritual
de Andalucía, y que mediten bajo la noche de Granada la trascendencia patriótica
del proyecto que unos artistas españoles presentamos”.
Así finalizaba el Gran Federico García Lorca su
conferencia: “Importancia Histórica y Artística del Primitivo Canto Andaluz
llamado Cante Jondo”, leída en el “Centro Artístico de Granada, el
19 de febrero de 1922.
Ese
proyecto al que se refiere, no es otro que el Primer Concurso de “Cante
Jondo” (canto primitivo andaluz), que tuvo lugar las noches del 13 y 14 de
junio de 1922 en Granada y durante la celebración del Corpus Cristi.
Pero, más allá de lo anecdótico, de quienes
resultaron ganadores (El niño Caracol y El Tenazas), o de quienes fueron los
jurados (Don Antonio Chacón), o de los profesionales que fuera del concurso
estuvieron presentes, queremos destacar el acontecimiento como hito fundamental
en la historia futura del flamenco, y no tanto por los resultados que lograra al
momento de llevarse a cabo y que fueron más exiguos. Su importancia fue la de
sembrar la semilla que luego haría posible que el flamenco lograra respeto
masivo.
Se buscó una manifestación de arte en su mayor
pureza. Por la fusión de música y poesía , avalado por los animadores del
evento: Don Manuel de Falla y el mencionado Federico.
Se buscó defender la antigüedad, pureza y dignidad del
canto primitivo andaluz, así como su belleza.
Estigmatizado como estaba el flamenco en los años 20, como
tabernario, cante de borrachos y gente perdida, es a partir del concurso que se
logra cambiar la significación. Se le da una dimensión simbólica distinta,
desarrollada por quienes lo promovieron, el grupo de intelectuales y artistas
locales y foráneos, que lograron persuadir al Centro Artístico de Granada y al
Ayuntamiento para que subvencionen e incluyan al concurso dentro de la
programación del Corpus Cristi. Así el flamenco pasa a ser valor espiritual
de la comunidad por lo cual hay que protegerlo de la degeneración y decadencia
comercial y profana.
Si bien los resultados del concurso fueron más bien
exiguos, este hecho
fue el punto de partida para la legitimación, para que alcanzara rango artístico
el universo flamenco ya que no era muy fácil saltar por encima del prestigio de
los nombres que apoyaban el evento.
Por ello no puede restarse importancia al concurso, dado lo oportuno, por
su carácter reivindicativo y primero. Hagamos justicia. Agradezcamos a su
impulsor por su amor y su fe, como dijo Félix Grande: “al modesto, menudo y
gigantesco Falla”. Gracias Don Manuel.
GRANADINOS
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LO QUE LLEVA »800 gr De colita de cuadril limpios (sin grasa) |
CÓMO SE HACE De la colita del cuadril, o algún corte vacuno que sea tierno, sacar cuatro porciones
parejitas. Ponles sal, pimienta, pimentón dulce por todos los lados.
Luego envuélvelos con el tocino, si es necesario átalos con hilo de
algodón ( el que deberás quitar al momento de servir el plato). Ahora
debes freírlos en el aceite de oliva con una nuez de manteca. Un avez
dorados, retíralos y resérvalos. Incorpora en la sartén u ollita que
estás utilizando la cebolla, y los taquitos de jamón. Sofreir. Échale
los ajos y los tomates, el orégano y el laurel. Salpimentarlo. Luego pon
una o dos cucharadas de harina, mezcla bien todo. Cocina un poco y agrega
el vino.
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“La seguiriya gitana, comienza por un grito
terrible, un grito que divide el paisaje en dos hemisferios ideales. Es
el grito de las generaciones muertas, la aguda elegía de los siglos
desaparecidos, es la patética evocación del amor bajo otras lunas y
otros vientos”.
Federico García Lorca |
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Bibliografía: -Memoria del Flamenco. Félix
Grande, Alianza Editorial. 1999. |
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© Jorge Pinamonti
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