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PILAR ORTEGA:
 

“El artista tiene que ser primero una persona”
 

Pilar Ortega es ante todo “persona”, una persona que ama por sobre todas las cosas al Flamenco.

Su honestidad, generosidad y sensibilidad hacen que sus clases sean realmente emocionantes. Vuelve a ser el Flamenco, lo que creo, es: una sublime herramienta para transmitir emociones, estados de ánimo y sentimientos.

Sobre el escenario, Pili ha demostrado ser una reina, haciendo gala de una sensualidad, una picardía y una fuerza increíbles. La Pili es, sin lugar a dudas, “puro corazón”


POR ALEJANDRA KOGAN

 

 


-...No lo se, yo creo que el Flamenco es para mí, una cosa natural, no se cómo lo hago.

 

-Cómo comenzaste?

 

-Mi madre me llevó a la academia, cuando era pequeña, era un local muy cutre, que olía a humedad, la academia de Manuel Limón… Me costó siete meses aprenderme las Sevillanas… Mi vida flamenca ha sido casual, date cuenta que estamos en Sevilla, ¿no? Yo creo que un poquito la cuna del Flamenco, hay cunas en todas partes de España.

 

El Flamenco no es de nadie. No estoy de acuerdo con ciertos flamencos gitanos que dicen que el Flamenco es de ellos, yo soy paya, creo que tengo algo de gitana, me tratan como gitana, a la hora de conocerme. Pienso que el Flamenco es tuyo,  mío, del que lo quiere coger, realmente el Flamenco es de corazón y de todo aquel que lo haga con corazón.

 

Yo por ejemplo empecé a bailar desde muy pequeña, es lo único que conozco, por ejemplo, si mi mamá no me hubiera llevado a la academia… A mi madre le encantaba el baile, esto viene porque mi madre no lo ha podido hacer, porque mi padre se ha criado en un barrio de gitanos, es medio gitano  aunque él diga que no, yo pienso que se ha criado en unas cuevas, ¿sabes?, es Ortega; siempre me han dicho “y tú, ¿no eres gitana?” y yo digo : “no, no” y eso se lo he preguntado a mi padre, de donde viene y viene de las cuevas de Granada y luego lo analizas a él y no tiene nada, oído cero, Flamenco cero y arte cero. Mira, te voy a decir una cosa, yo porque tengo oído y saco un paso con nada. Sí, mi padre no tiene oído y mi madre tampoco, pero tiene arte.

 

Yo bailo como bailo porque he tenido dos hijas, yo he vivido…

El baile flamenco, para mí, está basado en una experiencia, porque yo me he visto bailando y he sabido mover una cadera cuando ha nacido mi hija y ahora también me veo y me dicen: “ tú bailas muy bien”, y yo me veo, pero “eso” llega mas tarde, ¿sabes lo que te quiero decir? Y yo puedo salir y bailar que te cagas y otro día hacer una burrada, porque yo he aprendido con mi vida; he tenido una hija y he bailado de otra forma. Lo que no entiendo es como un niño de ocho años puede hacer una patada súper difícil, ¡con el esfuerzo que me ha costado a mí hacer esto!

 

¿Sabes lo difícil de todo el baile flamenco? Coordinar y saber.

Mira, yo el otro día cuando bailé en el espectáculo, yo disfruté porque aprendo con ustedes, aprendo porque  me dejo llevar, monto un paso y no se lo que quiero y tú me dices, “esto y esto” y aparece eso que quiero.

El arte no se enseña. Tu puedes enseñar a mover un brazo, a colocarte, pero el arte no se puede enseñar, yo llevo un montón de años, yo se donde estoy porque me han enseñado bien también. Hay mucha gente a la que le han enseñado malamente.

 

-¿Con quién aprendiste?

 

-Yo aprendí con Gracia Jurado, no se conoce, pero es mi maestra, me enseñó, me colocó. Yo tenía cinco años, yo tengo formación de ballet, he estudiado Clásico Español, he estudiado Contemporáneo también. Yo creo que una persona que de clases tiene que tener una formación. Cualquiera no puede dar clases, porque nos cargamos a la persona.

Hay vicios que cuestan la misma vida quitártelos, y yo cuando veo, por ejemplo la cabeza abajo, timidez, mil veces se lo voy a decir, porque cuando salgas a un escenario vas a tener mucha más timidez, date cuenta que en el escenario tu pierdes el 50 % de ti. Yo, por ejemplo, en una clase delante del espejo te puedo hacer todo lo que  quiera, porque  muevo desde este dedo hasta este y este…porque me veo, ¿no?, en un escenario, no y entonces pierdes.

 

Le pido que nos cuente el significado del espejo, cuando comienza su espectáculo. (Ella sale a escena, baila frente a un espejo y luego lo cubre con un tela negra)

 

-Yo he aprendido con el espejo, yo aprendí mi hombro a moverlo gracias a enseñártelo a ti, pero gracias a ver como yo me reflejo en el espejo. Entonces simboliza dentro de mi persona lo que veo de mi persona, yo me veo, yo bailo bien poquito…

 

-bueno, bonito y barato!

 

-¡Y calamares! Pero lo voy a hacer mejor, yo creo que no hay nada  más bonito sino tu vida, a ver tú montas un espectáculo y si tú te lo crees la persona que te ve se lo va a creer. En el Flamenco es muy difícil mentir. El espejo dejó de ser necesario porque me vi reflejada en las pupilas de la gente, entonces ya no necesitaba el espejo, ya no sentía ese miedo…

 

Y eso, es un  montón de años que me ha llevado. Date cuenta que yo he trabajado en la compañía andaluza, con Mario Maya.

El Flamenco es algo personal que se transmite de yo a ti, de tú a mí y también así se enseña.

Yo soy yo, Pilar Ortega, nadie, la prensa te puede dar un nombre, pero tú ante ti quien eres, ante mi quien eres? si no eres nadie como persona dentro del Flamenco no vas a valer. Yo he bailado, me he hecho gracias a mi personalidad, gracias a tener hijos, a ser buena persona, a llevarme bien con todo el mundo, ¿sabes? a tener guasa, pero al final no soy nadie, yo cuando salga del escenario voy a ser ¿esa?, la persona que soy y tú como público vas a ver eso.

El artista tiene que ser persona primero y luego artista. Porque el artista se tiene que bajar del escenario y luego tienes que estar con la persona, si no eres persona en el escenario se nota.

 

El otro día cuando a salí a bailaren en danza, yo  siempre tuve mucho miedo porque yo tengo mucho miedo escénico, pero el otro día no lo sentí,  porque yo salí ahí y veía a esta, a la otra, a ti y a todo el mundo así como diciendo ¡ole, mi Pili! pero porque me queréis como persona.

Mira, los artistas son los artistas pero arriba del escenario, cuando yo me tomé una cerveza contigo, ya no puedo ser “artista”, soy yo, soy Pilar, “La Pili”, como me llaman, ¿me entiendes?

Yo me lo he creído también, “me han dado un solo y me lo creí, y han hecho “pum”, una ostia he dicho ”huahhhhhhhhh”, tu imagina llorando sola y llega un momento en donde me digo: es que no, es que no.

Y además te digo una cosa, yo espero conseguir mi carrera artística así y llegar y que todo el mundo cuando vaya por la calle me diga: “hombre” y que todo el mundo me aprecie como persona antes que como artista.

 


 

Yo no se como catalogarme, pero soy muy simple. Yo cuando estaba en la compañía me quedé embarazada y me di de baja, cuando tienes un niño no vales ya! Y es mentira porque si yo soy responsable lo soy con 1, con 2 con 3 con 4 o 5 hijos. A mí me hicieron un favor porque no aprendía nada con ellos, empecé a aprender sola. Me fui con unas tetas así, llenas de leche, a la escuela de Manolo Marín, total que empecé a dar clases porque Manolo me tenía aprecio y ahí fue que realmente aprendí, porque aprendí como se hace el Flamenco, como se estructura un baile, como se enseña, como tú aprendes cuando enseñas. Yo no sabía, porque tú entras a una “institución”, vamos a llamarla así y te dirigen, te dicen tú tienes que bailar esto, y eso no es Flamenco para mí, ¿por qué? Porque yo no sabía, hasta que llegué que parecía una vaca lechera a la academia de Manolo.

A mí me gusta enseñar porque realmente amo el Flamenco, realmente lo amo porque además yo te voy a decir una cosa, ahora mismo yo no tengo nada más que el Flamenco y mis hijas…¿sabes? a mi me pueden dar cuatro besos pero yo estoy deseando mañana ponerme los zapatos y sacar un paso nuevo y yo creo que esto lo ven ustedes.

A mi me  gusta enseñar, en serio, y a la vez aprendo. Estoy cansada, ayer estaba reventá, ocho horas, pero no son ocho horas ayer, son todos los días y canto y bailo.

La brasilera me dice: vente a cantar a Brasil que allí no hay nadie que cante como tú, no sabes como canta la gente allí”,  yo canto para que tú me entiendas, pero yo no me voy a poner delante de un público a cantar, porque yo  soy bailaora  no cantaora. Entonces yo me preocupo porque tú sepas que  te estoy cantando una Seguiriya y sepas cuantos tercios tiene…

 

 

 

-¿Y qué me podes decir de Madrid?

 

-Madrid, mira yo te voy a decir una cosa, y ahora voy a hablar, cada sitio tiene su parte de enseñanza, yo te puedo decir que como se aprende en Madrid: “vamo, que nos vamos, tú, tú, tú”, así no se enseña, cuanto más buena más te ponen adelante, y todo el mundo detrás, no? Señores, así no se enseña, tú eres igual que esta, que la que viene de Sevilla y que la que viene de donde venga Aquí venimos todos a aprender, y yo estoy aquí para enseñarte a ti.

Como me dicen a mi: perdona pero es que no me he enterao”, y yo digo: “perdona, no!” yo estoy aquí para enseñarte a ti, para eso me pagas, eso es así!. A mi llega la gente y me dice ¿qué vas a montar?, ¿tú quieres que monte o quieres bailar?

A mi me jode tela que la gente no venga a las clases de técnica. A ver tú vienes a estudiar conmigo, ¿tú quieres que te enseñe como bailo? como bailo bailo yo, tú no, ¿quieres bailar como yo? Puedes coger el aire, la forma de enseñar, la forma de bailar; se pueden enseñar pasos, técnica… yo lo que te doy es fondo, ahora quita, quita y quédate con lo que “es” realmente. Yo creo que la gente no sabe lo que quieren que les enseñen. Mira, yo me gano la vida con los extranjeros, me molesta parece que suena a guasa, pero no. Hay personas que vienen con ganas de aprender y hay personas que vienen a que les monte bailes para volver  y ganarse la vida con cuatro pasos, sabes lo que te digo?, vamos a ver ¿Tú amas el Flamenco? ¿Tú quieres que te enseñe a bailar? ¿O quieres que te monte pasos? Tú quieres que te monte pasos, yo te los monto. Tú quieres que te enseñe el Flamenco, también te lo puedo enseñar, realmente un profesor está para eso, para enseñar amor y para enseñar y eso muy pocos profesores lo dan. Amor y buen rollo continuo, que tú te rías, que llores, ¿sabes? porque realmente estamos enseñando un arte. Yo soy todo corazón, me considero una persona de corazón, porque soy de verdad. Soy como soy,  tú me quieres como soy, sí o no, pero soy así como persona, como flamenca, yo soy flamenca, aunque no voy de flamenca por la vida.

 

  

-Te dan ganas de ir a Buenos Aires?

 

-Me molaría porque los argentinos me caen super bien.

© Luna del Olivar, 2006

 

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