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Por Alejandra
Kogan, desde Madrid- Realizada en
noviembre/2005
-El último gran acontecimiento de tu vida es
que estás embarazada...
-Bueno, es mi última producción (risas)
es algo en lo que uno piensa pero no
encuentra el momento, sobre todo con la
profesión nuestra, de pensar en quedarte
embarazada, de parar un poco y tal, pero
bueno ha venido, en el fondo siempre
piensas, no va a venir, no va a venir...
-¿Y sabés el sexo?
-Sí, va a ser varón y se llamará Manuel o
Gabriel, yo prefiero Gabriel.
Pero lo llevo genial y además no lo siento
como un problema de parar, ni nada, tengo
proyectos durante el embarazo, el bebé nace
en marzo y yo para junio quiero estar otra
vez activa. O sea, no me lo planteo como un
problema de un parón profesional, para nada,
estoy tranquila.
-¿Y qué cosas has hecho o planeas durante
el embarazo?
-He ido a Nueva York para una compañía que
me ha pedido un montaje y después tengo un
proyecto para mí, para mi compañía pero sólo
para los músicos y yo, y se estrenaría para
el verano que viene, una nueva idea que
tengo muy bonita.
Ahora estoy haciendo todo el montaje con los
músicos y se estrenaría para el verano que
yo ya estaré activa.
-Ahora mismo, de montajes propios tenés
"UNA MIRADA DEL FLAMENCO" ¿y
algo más?
-Sí, una mirada del flamenco con la compañía
y también el espectáculo que tengo con Belén
Maya que es un formato mucho más pequeño. Y
este nuevo proyecto que tengo con los
músicos de la compañía.
-¿Tiene nombre?
-Sí lo tiene, pero no lo tengo registrado.
-El que tenés con Belén, cómo se llama?
-Se llama "FUERA DE LOS LÍMITES"
-Quería preguntarte, en tus distintos
espectáculos, ¿cómo los creas, como es para
vos el proceso de creación?
-Depende, cada pieza surge de una manera
distinta. La mayoría de las veces yo tengo
ideas escénicas, veo lo que quiero en el
escenario, veo imágenes, energías,
ambientes, sensaciones y entonces a partir
de ahí busco lo que quiero, me gusta saber
qué energía tendrá la pieza que quiero
crear. Por ejemplo en "UNA MIRADA DEL
FLAMENCO", el primer número de las bulerías,
que es el más impactante, yo tenía la idea
de los cenitales, tenía muy claro en la
cabeza la imagen, quería buscar esto como
fuera, una locura de entradas y salidas, de
cenitales. La imagen la tenía en la cabeza y
me puse a trabajar con los músicos, me puse
a trabajar con Pablo (su pareja y el
pianista de la compañía) que la música es de
él, porque quería trabajar el compás de la
bulería y empecé a trabajar con los chicos.
Yo tenía muy claro lo que iba a salir y
funcionó de putamadre, ha funcionado
genial ese número.
Después, por ejemplo, hacía ya tiempo que
quería trabajar con la bata, quería trabajar
con el hombre con la bata de cola. Entonces
desde el comienzo a lo que salió al final,
resultó otra cosa completamente distinta,
porque yo tenía unas ideas pero después
comienzas a trabajar, a alimentarte de los
bailarines, de los músicos y al final puedes
desembocar en cualquier cosa. Yo quería
trabajar en farruca y quería trabajar la
bata. No quería que saliera ninguna pluma,
quería algo que fuera muy masculino,
trabajar la masculinidad en la bata, que no
se hecho nunca. Pensé que para eso el mejor
palo era la farruca para contrarrestar toda
la femineidad de la bata y empecé a trabajar
con ellos. La idea era que por arriba era
todo muy sobrio, muy de hombre para que no
molestara la imagen, porque es una imagen
potente y es duro al principio, ver una bata
de cola y ver una cabeza de hombre...pero
funcionó de putamadre y ellos
aportaron mucho siempre.
O a veces, de pronto escucho una música de
los músicos que me encanta, “quiero esa
música, dámela” y me pongo a escucharla y
escucharla y espero a ver que energía me da,
que me motiva hacer y de ahí empiezo a
crear. A veces tengo yo la idea muy clara o
a veces de pronto escucho la música y le
busco lo que la música me da. Depende

-¿Y con Belén?
-Eso fue una aventura, fue que teníamos
ganas de trabajar juntas, porque nos
queremos muchísimo, nos admiramos y hablamos
un mismo lenguaje dentro de la danza.
Entonces queríamos tener la libertad
absoluta de contar lo que quisiéramos sin
cortarnos, como siempre están los
estereotipos y la gente te coarta, que esto
es el flamenco, que esto no es el flamenco,
¡qué leche! ¿No?
Entonces queríamos tener la libertad
absoluta de contar lo que quisiéramos y
dijimos que íbamos a hacer 4 solos y 2 dúos
. Y cada una decidía lo que quería buscar,
lo que quería contar y en el fondo son todos
límites, son mujeres, con movidas
personales, con movidas emocionales, con
limitaciones físicas que te crea la sociedad
o que tú te crees y queríamos romper con
cosas. Y cada una se buscó un solo con sus
propios miedos y sus propias historias y
romper con ellas y ponerlas en el escenario
y cada una buscó las músicas adecuadas.
Había percusión india, hay un poema mío, hay
voces búlgaras, hay un tema de “De la
guarda” argentino. Hay temas flamencos, una
Soleá de Gerardo Núñez y una Malagueña mía,
de Jesús Torres, hay músicas de todo tipo.
Pero yo creo que primero la base es lo que
quieres contar.
En cada pieza hay una historia. Por ejemplo
lo de la percusión era un reto físico, yo
puedo con esto, sí, voy a poder con esto.
El poema es un poema de Umgerel Hernández
que va sobre un parto, que es algo muy
intenso para una mujer.
Belén hizo un número que lo hizo después de
una ruptura amorosa, necesitaba romper con
eso, necesitaba desligarse de todo eso y
entonces montó ese número.
Cada una quería afrontar esos miedos y
afrontar las cosas y para eso buscamos las
músicas que más nos ayudaban para contarlo,
y después la puesta en escena que era de
Ramón Oller que lo hizo muy bien.
-En UNA MIRADA DEL FLAMENCO
¿tenés a alguien que te dirige?
-No, soy yo, por ahora soy yo. Los dos
espectáculos que monté los he dirigido yo
porque me encanta, me encanta coreografiar y
me encanta dirigir.
Para el nuevo proyecto que tengo voy a
llamar a una persona que quiero que me
dirija, a una chica que es maravillosa para
eso. Pero hasta ahora el trabajo lo he hecho
yo, porque me gusta y como sé lo que quiero
y lo tengo muy claro de sensaciones en mi
cabeza y en mi cuerpo pues lo voy buscando
hasta que encuentro el resultado que quiero.
-Cómo fue tu camino en el Flamenco?
-Yo empecé a bailar a los 6 años, normal
como cualquier niña que empieza a bailar
para la feria. Me enganché y ya quería
seguir aprendiendo. Es una historia muy
larga porque mi familia había sido siempre
muy, muy humilde; de dinero siempre hemos
estado muy justos. Ha sido una historia
complicada. A los 8 años empecé en la
escuela de Matilde Coral, hice la escuela de
Clásico español hasta los 17 años, ahí hice
una audición con Mario Maya y me tomó y
estuve con Mario durante 6 años, empecé a
trabajar en la compañía andaluza 2 años y ya
me vine a Madrid.
-¿A Belén donde la conociste?
-En la compañía andaluza, y se hizo una
relación muy intensa y muy importante.
A los 23 años me vine a Madrid a buscarme la
vida y a buscarme a mí misma, porque cuando
estaba en Sevilla era una chica que
destacaba pero no tenía nada especial, era
solista ya pero no tenía personalidad, era
buena bailarina y destacaba por ello pero no
tenía personalidad. Necesitaba salir de mi
entorno y encontrarme a mí misma y tenía
muchas ganas de venir a Madrid a estudiar, a
buscar mi sitio, y así fue. Muchas horas de
estudio sola, muchas horas de mirarme al
espejo y de buscarme y encontrar lo que soy
y eso ha sido un proceso de años, además
cada año era una persona diferente, cuando
llegué aquí pasé una temporada de 4 años que
de año en año era otra persona.
-¿Y vos te dabas cuenta de tus cambios?
-Totalmente, cuando me veía en los videos.
Cuando llegué empecé a trabajar con
muchísima gente de aquí de Madrid y era una
persona diferente de año en año, hasta que
de pronto en el proceso de cambio encontré
quién era.
-¿Sigue habiendo tantos cambios en la
actualidad?
-Hay una base, una energía con la que te
identificas, porque como uno es como persona
es como profesional, en el fondo con la
madurez de la edad uno encuentra quién es
personalmente, eso está ahí, eso no va a
cambiar. Y ojalá que siga evolucionando
porque eso es señal de que yo sigo
madurando, de que sigo creciendo. Porque yo
creo que hay una base y una línea de trabajo
que está muy marcada y es la que me gusta
seguir.
-En tus puestas y en tu manera de bailar
hay un sello muy personal…
-Es una línea de trabajo, ya no es un
estilo de baile, yo pienso que no tengo una
personalidad muy fuerte bailando, lo que sí
creo es que tengo una línea de trabajo, un
concepto de trabajo muy personal. Por
ejemplo Belén es una tía mucho más personal
en su baile, o Israel Galván. Hay gente que
tiene una personalidad muy marcada en su
baile, en su forma de expresar, son estilos
muy definidos, muy marcados.
Yo no me siento así tanto pero sí en lo que
respecta a mi línea de trabajo.
-Cuando decís línea de trabajo, ¿a que te
referís específicamente?
-Hay unas bases marcadas dentro del trabajo
que yo quiero hacer, da igual lo que baile.
Pero sí hay unos esquemas que siempre me
gusta seguir, es una línea de trabajo muy
musical, muy íntima, muchos silencios, muy
cuidada, no me gustan los efectivismos
baratos, no me gustan los efectos fáciles
para buscar un aplauso.
Me gusta buscar otro tipo de emociones mucho
más retenidas, es una búsqueda de emociones.
-Es muy llamativo para mí, en tu danza tu
capacidad expresiva y la precisión y
sutileza para expresar estas emociones...
-Yo creo que las cosas se hacen por algo,
cada momento sale desde un sitio.
Todo tiene un porqué. No hay movimientos
gratuitos, no hay movimientos porque tengo
que rellenar un espacio de tiempo y hago
cualquier cosa para rellenarlo.
Para mí cada movimiento tiene un porqué; una
mano, un gesto, una cabeza, una mirada, todo
tiene un porqué y yo me baso mucho en la
música y en lo que emocionalmente quiero
contar y muchas veces con solamente una nota
que a mí me duela en la tripa voy a sacar un
movimiento con una mano y ya es suficiente,
¿sabes lo que te digo?, es como mucho más
emocional, mucho más desde el interior, de
tripa, para mí no hay nada gratuito, todo
tiene un porqué. Aunque no tenga que contar
nada, no necesito contar una historia cada
vez que bailo, es sólo contar emociones, con
eso ya me conformo.
-¿Qué cosas te gustaría que te pasaran,
que se concretaran en el futuro?
-Yo quisiera poder trabajar más con la
compañía. A mí lo que más me gusta es bailar
y crear. Bailar, subirme a un escenario,
necesito subirme a un escenario para
sentirme viva y aparte me siento muy llena
cada vez que monto algo, me alimenta
muchísimo.
Entonces, yo lo que quiero , lo que a mí más
me gustaría en el futuro y además en un
futuro cercano es poder tener mi compañía
más estable y seguir haciendo montajes y
poder trabajar más.
-¿Cómo puede ser que una puesta como "
una mirada del flamenco" , que es una
belleza, no tenga mas salida?
-Pues, porque está todo fatal. Aquí en
España lo que funciona es o alquilar un
teatro o ir a taquilla y para eso tienes que
tener dinero para poder afrontar todos los
gastos, y tú tienes que tener detrás una
buena oficina con dinero para poder mantener
eso. O te contratan. El que contrata quiere
el teatro lleno, y el teatro lo llena la
gente conocida y la gente conocida son
cuatro, que son los que salen en televisión,
los que han tenido dinero para hacer una
buena publicidad de todo y que luego se
llene el teatro, esos son cuatro. Los que
contratan compañías quieren compañías que le
llenen el teatro, es que todo está muy mal y
se necesita mucha pasta para invertir en
publicidad.
A nosotros la gente nos va conociendo poco a
poco y a través de festivales. Hay una serie
de festivales al año y eso es todo.
-¿Y fuera de España?
-Fuera pasa igual, fuera ya va gente que es
muy conocida y es así. En Argentina, en
Brasil, si tienen que llamar a alguien se
llevan a Canales, a Sara Baras, a Eva, que
la gente los conoce. No me van a llevar a mí
que no saben si van a llenar el teatro o no.
-¡Lo que se pierde el mundo! No se
si querés decir una palabras más para el
pueblo argentino...
-Pues, ¡que tengo muchas ganas de ir!!!!!
-¿Para cuando?
-¡Para ya!
-Decí las fechas en que podrías…
-Para octubre sería perfecto. Pero aparte de
dar cursos me gustaría mostrar el trabajo de
la compañía.
-¿Qué fechas tenés disponibles?
-A partir de junio tengo disponible....
Rafaela Carrasco tuvo a su hijito que se
llama Manuel.
Realmente es una pena perdernos la
posibilidad de ver a esta mujer bailando y
dirigiendo, porque es una artista con
mayúsculas. Y sí, las leyes del mercado son
muy injustas, pero no hay que perder las
esperanzas...
Fotos: Jesús Vallina. Imágenes cedidas
por CHÁCENA,
Productora Cultural y de Servicios.
© Rafaela Carrasco 2005. ©
www.chacena.es
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EL NOMBRE LUNA DEL
OLIVAR Y SU LOGO SON MARCA REGISTRADA
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Número de registro 393786-10298 © 2010. Las notas firmadas no
expresan necesariamente la opinión de los editores.
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