|
-¿Qué
podes contarnos acerca del espectáculo
que viniste a presentar aquí, en Buenos Aires?
-Sabores es un espectáculo alegre, estrenamos
en Paris el pasado mes de Diciembre, he recorrido importantes
ciudades, teatros, tiene artistas invitados de lujo, como José
Serrano, Emilio Ortega, que son los bailaores más importantes de
España. La música está dirigida por el guitarrista José Maria
Bandera, con la colaboración del compositor muy joven José Caldo
Gómez.
En este espectáculo se incluyen diferentes palos del Flamenco, música
en directo intercalada por solos de músicos y por mi.
Es un espectáculo muy fácil de ver, no contamos ninguna
historia, simplemente bailamos, intentando darle color, expresar
la diferencia que existe entre un palo del Flamenco y otro. Que
tenga una verdad, que no es solamente el trabajo, sino entregarse
día a día. La sencillez del espectáculo va hacer que se clave
en cada corazoncito. |
 |
-¿Cómo
fue que descubriste que lo tuyo era el Flamenco? comenzando con
esa gran maestra que fue tu madre...
-Realmente es parte de mi vida el baile, y tengo la suerte de
tener una madre excepcional, a la que le debo todo, absolutamente
todo. Desde muy pequeñita ella montó una escuela, y nunca tuve
que elegir si me iba a dedicar al baile o no, ya era parte de mi.
-¿Por
qué está dedicado este espectáculo a tu madre?
-La compañía tiene nueve años y este espectáculo es el número
siete, en los anteriores mi madre me ha ayudado. Esta es la
primera vez que yo he considerado que estaba preparada para
dedicarselo. En el fondo pienso que se lo dedico al público. Ella
me lo ha enseñado todo y no encuentro momento en el baile que no
me acuerde de ella. |
|
-¿Qué
respuesta esperas encontrar en le público argentino?
-La verdad es que espero no quedar
por mentirosa, pero ayer que viví un momento precioso viendo a
Julio Boca, también viví el público y yo era parte de él por
supuesto, pero me llevé una gran sorpresa, porque el público va
a sentir Sabores, va a tener el único sentimiento de cualquiera
de nosotros, tanto de la música como del baile, no hay más, es
una escenografía muy sencilla, y que simplemente el sentimiento
está por encima de todo.
Creo que se vive un poco así, creo que el Tango sino se siente no
se puede hacer y el Flamenco lo mismo, no? |
|
-¿Cómo
es el público argentino?
-Pienso que es un público
calentito, que está acostumbrado a ver arte del bueno; hay veces
que te dicen que el público es frío y no sé porque lo dicen, yo
creo que no hay público malo, sino espectáculo malo. Yo ayer
escuchaba la respiración de Julio Boca al que por supuesto
admiro. El público estaba entregado a él, vivía cada movimiento
que él hacía.
Y me gustó también el público del concierto de Chavela Vargas,
que vine de artista invitada con ella hacer un número de un tema
que se llama El Verde Luna y yo creo que nadie sabia quien era yo.
Me quedé con el pellizquito de pensar que no podía venir a
Buenos Aires y bailar cinco minutos, y ahora mira, se me va a
cumplir de poder bailar el espectáculo entero.
|
 |
|
-¿Cuánto
tiene de clásico y cuánto tiene de nuevo tu espectáculo?
-Realmente no pretendemos hacer nada
nuevo, pensamos que el Flamenco te obliga a ser libre, te obliga a
bailar con libertad, de expresar lo que sientes y la propia
personalidad del artista es lo que hace.
Al plantear el espectáculo no pensamos en descubrir algo nuevo,
pienso que todo está descubierto, es la personalidad lo que te
hace diferente.
En este espectáculo hay mucho de mirar para atrás cuando creemos
que tenemos todo hecho, hay mucho de los maestros de antes, en la
forma de vestirnos y de colocarnos antes de empezar cualquier número,
está basado en los maestros de siempre. |
 |
-Además
de tu madre, ¿que otros maestros te han formado?
Yo reconozco que mi artista favorito en el mundo es Paco
de Lucía, también el Sr. Antonio Gades, Carmen Amaya y Camarón,
por ejemplo.
Creo que entre ellos está todo, que gracias a ellos nosotros
estamos aquí, gracias que han abierto las puertas por el mundo
entero para el Flamenco.
-¿Qué
podrías decir en dos palabras de tus compañeros, no del espectáculo,
sino de colegas, como Eva la Hierbabuena, Torombo, etc?
-A veces aunque parezca mentira,
nosotros hacemos un promedio de doscientas funciones al año, y
cuando tienes un día libre te pilla en el avión.
Por
eso no tenemos la suerte de disfrutar de ellos; si te puedo decir
que yo admiro, y respeto a la Yerbabuena y aunque pienso que ella
y yo hemos escogido caminos diferentes, admiro su baile, nos
conocemos de pequeñitas.
Si
es verdad que a mi me gusta controlar del primer segundito del
espectáculo hasta el último, que esté limpio y bien todo
cuidado, también me gusta el arte en solitario, y ahí es donde
yo a Eva la aplaudo, uno se siente orgulloso de que represente al
Flamenco por el mundo.
|
|
-¿Encontrás
similitudes entre el Tango y el Flamenco?
Hay artes que dependen menos del corazón, que dependen más
de la técnica y hay otras artes que no, como en este caso por
supuesto que necesita técnica y estudio pero cuando llegue el
momento de hacerlo se te olvide esa técnica para poder sentir
cada movimiento, cada nota, yo soy una enamorada del Tango, y algún
día lo aprenderé; por ahora aquí bailo Flamenco.
Ayer con Julio Boca había momentos que me recordaba a Sabores y
otros que me parecían nuevos, era una mezcla entre una cosa y
otra; y también tuve la suerte cuando estuve con Chavela Vargas
de ver Tango, hasta en la calle.
-¿Cuántas
personas componen tu elenco?
Nosotros somos cerca de cuarenta personas, peor no todos
artistas, hay técnicos, gente de producción, músicos y los que
bailamos.
A mi me gustan mucho las dos cosas, coreografiar, y creo que nunca
podría encontrar más felicidad que bailar sola, no por nada,
sino por la libertad de expresar lo que siento, en ese momento. Y
como ahora que bailamos de tres, con coreografía de ellos dos
(sus dos bailaores, anteriormente citados), la pasamos muy bien
porque tenemos esa conexión que hace que para nosotros sea mágico.
Cuando estás sola corres riesgos, pero a veces puedes pedirle al
cantaor la letra y otras bailas en silencio y eso me parece
alucinante, y a veces ni siquiera bailas lo que tenias montado.
-De
los espectáculos que hiciste, hay algunos que tienen argumento y
otros no, ¿qué es lo que más te gusta hacer a vos?
Me gusta hacer las dos cosas, meterme en el personaje, de una
mujer tan fuerte como Mariana Pineda o Juana La Loca, porque
realmente es un trabajo precioso, sueñas con un personaje, sueñas
hasta que se baila, o hubiera bailado así.
Y es una manera especial de bailar, porque todo el rato bailas
pensando que no es lo que tú harías, sino lo que haría ella.
Sin embargo cuando bailas por ejemplo en Sabores, bailas como
quieres, si quieres sonreír, sonríes, o si quieres llorar,
lloras y no pasa nada.
Cuando tienes que seguir un guión hay días en que cuesta más
trabajo morirte o hay días que te cuesta más trabajo sonreír,
en este caso cuando he hecho a Mariana Pineda fue una experiencia
que a mi me ha enseñado muchísimo y cuando me apetece hago de mí. |
|

|
-Dentro
de tu evolución como artista flamenca, ¿en qué espectáculo
demostras más tu arte y tu talento? Dentro de los palos
Flamencos, ¿cuál te ha resultado más difícil para quedar
conforme contigo misma?
Depende de muchas cosas, cuando yo empecé mi fuerte era el
baile por Alegrías, poco a poco fue cambiando, luego por
Seguiriya, Farruca; creo que vas aprendiendo con el tiempo y vas
descubriendo cual es el secreto de cada palo del Flamenco.
-Te
resulta mucho más difícil improvisar en una Farruca que en una
Bulería, la improvisación es fantástica, tu lo tienes preparado
y porque te da la gana lo cambias, no es que vienes y lo
improvisas, es dejarte llevar por la magia que hay en los teatros,
la música.
Ahora pienso que cuando hago Sabores hago un Taranto,
Martinete, una Jaura, Bulería, que está dedicada a mi madre más
que a nadie, y para ser sincera en los palos que voy a jugar más
es en la Bulería; pero me gusta pensar que si quiero que el
cantaor cante otra letra se vuelve todo de otro color.
Supongo que es el tiempo quien determina los palos a bailar, de
repente estás más triste o más alegre. |
-¿Qué
palo disfrutas más bailar?
-Según el momento, todo es el momento,
con la magia de un cantaor, un guitarrista, cuando una música se te
clava en el corazón.
-Con
respecto a tus participaciones en cine por ejemplo con Carlos Saura,
pensas seguir ampliándote por este camino.
Desde que llegué a Buenos Aires, todo el mundo me pregunta cuando
me voy a retirar, aunque no sea bailando yo estaré montando coreografías
y nunca me iré del baile, es mi vida, es una de las cosas más bonitas
que me ha pasado.
He hecho cine, TV, tuve la suerte de compartir momentos especiales con
personalidades de otro ámbito y eso me enseñó muchísimo, el trabajo
al lado de Carlos Saura es algo que cuando te pasa no te lo crees.
Hay gente en España que no le gustaba la idea de que hiciéramos espectáculos
con argumento, porque la forma de hacer el espectáculo, no es la forma
del Flamenco de los ballets del mundo y se criticaba por eso.
También he aprendido con Luis Olmos que fue el Director que dirigió
Juana La Loca. Tuvimos una oportunidad maravillosa todo mi ballet de
estar con él, día tras día hablando de Lorca, de Pineda y eso a mi me
ha marcado y me ayudó a estar cerca de directores para poder dirigir
Sabores.
Me queda mucho por aprender, por dar y si entro en cine o en televisión
sería con algo relacionado al baile o al Flamenco, no pretendo ser
actriz, o modelo, cuando lo hice fue para darle movimiento al vestido;
todo me ha ayudado mucho a lo largo de mi carrera.
Creo
que eso es algo muy importante y no parar de aprender.
Sara Baras / Conferencia de Prensa
Luna del Olivar 2006.
volver
|