FLAMENCO:
¡QUÉ SUSTO!
PRIMERA ENTREGA
Ah, pero ¿Es posible que mis alumnos de infantil puedan aprender
flamenco? ¿Pero como hago esto? ¡Qué complicado! Probablemente muchos
de ustedes se habrán formulado alguna de estas preguntas en alguna ocasión.
Quien les habla debe confesar que afrontó con bastante miedo e incertidumbre la primera
vez que presentó una programación didáctica y posterior puesta en práctica
en el aula ¿Por qué? ¿acaso el flamenco es tan
especial, tan diferente de otras músicas, tan difícil de enseñar,
como me comentaba una profesora de música de primaria, o acaso tenemos un
gran desconocimiento, o mejor dicho, miedo a lo desconocido, a lo que
nunca se nos ha enseñado?
Cuánto podemos, por suerte, como profesores de música, presumir
de conocer "La quinta sinfonía de Beethoven", "La flauta mágica de Mozart" y
"La sinfonía inacabada de Schubert", pero ¿Y el Flamenco, eso qué es?. Pues
señores, estamos hablando nada menos que de la más genuina manifestación
del pueblo andaluz, no de una música exclusiva de una raza o estamento
sociales. De hecho la Junta quiere proponer a la UNESCO el Flamenco como
patrimonio oral de la Humanidad, casi nada.
El Flamenco es una música de extensa tradición oral. De hecho no
es hasta mediados del siglo pasado cuando comienzan a publicarse estudios
serios sobre la materia desde perspectivas científicas: antropología,
musicología etc. Esto no quiere decir que ya antes no apareciesen
escritos, sino que buscando en los artículos periodísticos encontraremos
más opiniones carentes de fundamento que estudios con validez. Quizás
esto se debiera a esa dificultad de estudio y catalogación de toda una
cultura tan compleja como es la que rodea al flamenco. Esto nos da
bastante que pensar. No somos los únicos que tenemos lagunas en el campo
del Flamenco. Así pues no debemos afrontar nunca con miedo la programación
de aula. No tenemos por qué ser expertos flamencólogos, conocer la Chufla,
toda la obra del Niño de la Isla o el primer cantaor que grabó por
Liviana. Estamos en un nivel elemental, de iniciación y no nos interesan
complejos conceptos históricos. Como decíamos antes, el Flamenco no es
un fin educativo, sino un medio para conseguir los objetivos generales de
la educación.
Este miedo a la didáctica nos acompañará, pienso, durante toda
la vida porque nunca se acaba de aprender datos nuevos, así que no
debemos agobiarnos. El campo de estudio es inmenso. Nuestro trabajo debe
ir en dos direcciones: conocimiento lo más exacto, verídico y
documentado (que no profundo) de conceptos básicos del flamenco y
programación lo más adecuada posible a dicho conocimiento y nivel del
alumnado. Así, éxito asegurado.
Particularmente siempre digo a mis alumnos de guitarra así como a
los de otras especialidades como cante y baile que en el Flamenco no
siempre 2+2= 4. Rondará este número pero no hay dos cantes iguales, no
hay una única teoría. Si bien a priori ésto pueda parecer un problema,
lo consideraremos un buen valor del Flamenco, pues permite el
estudio desde las más variadas perspectivas y motiva a descubrir aquello
que todavía no ha sido investigado, dejando además un amplio lugar a la
creatividad artística y personal.
Sin embargo sí hemos de tener claro que, como pedagogos debemos
plantear el tema con rigurosidad huyendo de las ambigüedades. En conclusión
sí hay que reconocer que el Flamenco es de difícil catalogación y por
ello de difícil enseñanza. Son características propias de las músicas
de traición oral, pero entonces ¿por
qué el Jazz lleva ya años en las instituciones educativas americanas?
Juzguen ustedes.
Algunos años de divagar en busca de material escrito sobre Flamenco en general y didáctica en particular han arrojado los siguientes
datos: escasísimas referencias a la enseñanza (apenas tres o cuatro
manuales) de poca profundidad y con total carencia de riguroso estudio
principalmente en el campo de la musicología. Claro, con este plan no
podemos hacer grandes proyectos. Frente a la adversidad, nos queda la
investigación y nuestro propio interés personal. Ánimo a todos los
oyentes!. Es momento de entrar de lleno en la cuestión de como enseñar el
flamenco en el aula.
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SEGUNDA ENTREGA
Entrando en el aula
Recordemos que la LOGSE ya incluye el Flamenco en sus premisas, así
pues ya tenemos el marco legal que nos ampara y justifica el uso de esta
temática. Podemos abordar esta materia desde la asignatura de lengua,
conocimiento del medio e incluso matemáticas o religión según
trabajemos las coplas, la historia o la
religiosidad del cante por ejemplo. El Flamenco es más que una
manifestación musical, es una cultura y como tal puede ser analizada
desde diversas disciplinas científicas. El hecho de que estemos tratando
nuestra cultura me permite asegurarles que hasta el que piense que es un
auténtico profano en la materia conocerá alguna letra o algún dato
sobre éste, ya que está muy arraigada en el pueblo andaluz en general,
no sólo en la raza gitana.
El camino es más fácil de lo que
parece. Si me lo permiten me voy a centrar principalmente en el trabajo en
el aula de música, ya que pienso que es el lugar idóneo para presentar
el Flamenco.
El profesor de música deberá poner todos sus conocimientos
musicales al servicio de éste nuevo tema. El hecho de no tener
experiencias previas mientras cursaba sus estudios le va a suponer un
problema grave, aunque podrá resolverlo tras un poco de
investigación. Deberá realizar un análisis exhaustivo de libros y
audiciones, buscando definiciones que más se aproximen a la realidad
mediante un juicio muy objetivo. Actualmente no hay más de cinco o seis
manuales de teoría musical del flamenco en el mercado, además son difíciles
de encontrar y la mayoría de ellos deja mucho que desear. En el aspecto
didáctico la existencia de manuales es aun más parca, y que traten la
cuestión musical del Flamenco y aplicación didáctica no existe ni uno
que yo haya podido encontrar (créanme que lo he buscado). Es
imprescindible un buen criterio del profesor para conseguir los objetivos
que se proponga. Tengamos en cuenta que no hay libros de ejercicios ya
hechos, explicados, analizados si no que el maestro debe elaborar
absolutamente todo el material, dificultad doble si además tenemos en
cuenta que al no haber precedentes escritos elaborar una programación es
casi como pintar un cuadro sin imagen inspiradora. Efectivamente es un
trabajo difícil, pero especialmente
motivador.
Una vez definidos los contenidos pasamos a los objetivos, especificamos los
materiales y la evaluación, así como la secuenciación por sesión
y niveles. Un detalle
importante a tener en cuenta en dicha programación: en muchas familias el
Flamenco se oye ya desde el vientre materno, y comienza a transmitirse de
padres a hijos cuando estos apenas dan unos pasos, y todo ello sin
preparación didáctica alguna, sin estudios, de forma natural. Algunos
serán grandes artistas y si bien este nunca será nuestro objetivo,
podemos llegar a la siguiente conclusión: nuestra experiencia y preparación
teórica como docentes nos permitirán más fácilmente transmitir
conceptos musicales, con mayor claridad y provecho. Es momento de olvidar
miedos y animarse.
Así pues teniendo en cuenta la gran
capacidad de los niños de aprender a estas edades la secuenciación de
contenidos se hace siguiendo
una orden lógico de dificultad. Mi consejo sería el siguiente:
Recomiendo primeramente una valoración
inicial ya que dependiendo del perfil y del enclave geográfico de
nuestros centros nos encontraremos más o menos conocimientos previos. Es
posible que algún alumno conozca perfectamente el compás o incluso llegué
a interpretar algo que ha aprendido en su familia o en la calle. Esto debe
ser tenido en cuenta, e intentar utilizar este bagaje como herramienta
ilustradora en clase.
Nivel
inicial (primer
ciclo de primaria): elegiremos palos en compases de 2 y 3 tiempos. El compás
binario está muy arraigado en la música moderna, de ahí la mayor
facilidad para reconocerlo y practicarlo.
Palos con melodías sencillas, cortas,
no ornamentadas en exceso (tangos, fandangos, etcétera) y lo más
populares posible, aún siendo estilos aflamencados (sevillanas, rumbas)
Algunas piezas folclóricas son orígenes
claros de palos flamencos como la petenera o el fandango, podemos hacer
uso de sus partituras para trabajar en clase. En concreto la petenera es
un buen ejemplo de compás de amalgama, tan común en el flamenco.
Los palos elegidos tendrán
representación de los tres modos que trabaja el flamenco: modo mayor,
menor y flamenco, para que los niños se familiaricen con la armonía.
Este nivel es muy bueno para trabajar
las percusiones corporales. Éstas son entretenidas y sirven de introducción
a la polirritmia flamenca. Recordemos la dificultad rítmica tan grande
que tiene el flamenco, lo que nos obliga desde este nivel a trabajar en
grupos repartiendo esquemas rítmicos para que luego suenen simultáneamente.
Ÿ
Nivel
intermedio (segundo
ciclo): En este nivel siempre y cuando hayamos cumplido los objetivos del
primero ya podemos plantearnos entrar con mayor profundidad en la materia.
Es momento de elegir contenidos que impliquen una praxis del cante, baile
y toque.
El cante podemos comenzarlo por
Fandangos como el de Alonso, apto para cantar a coro y, arreglando el
verso final, de tesitura adecuada a los niños de estas edades. Es tarea
del profesor seleccionar el material necesario para estas clases. En la
selección de audiciones tendremos en cuenta sobretodo:
Ÿ Tesitura
vocal
Ÿ Tono
o modo
Ÿ Claridad
de pronunciación
Ÿ Temática
de la letra
Ÿ Instrumentación
sencilla
Ÿ Rítmica
no compleja
En
el campo del baile podemos utilizar sencillos esquemas de pies, así como
movimientos de brazos y cuerpo en función de audiciones musicales. Se
trata de una sencilla iniciación al baile, lejos del academicismo o
exigencia artística propios del Flamenco.
En este nivel utilizamos los
instrumentos que tengamos en clase para llevar a cabo unas pequeñas
piezas instrumentales. Si algún niño sabe tocar la guitarra será el
momento de solicitar su colaboración, esto podrá resultar especialmente
motivador. También podemos recurrir al uso de la flauta, extremadamente
sencillo en palos como el fandango o algunos tipos de tangos.
Seguiremos profundizando en esquemas rítmicos,
aumentando progresivamente la dificultad. Es tiempo de comenzar a ver el
compás de soleá y seguiriya.
Ÿ
Nivel
avanzado (tercer ciclo)
: En la culminación de la enseñanza primaria vamos a hacer que el niño
participe directamente en el acto flamenco. Prepararemos una actuación
para final de curso en donde tenga cabida la interpretación del cante,
baile y toque (instrumentos de pequeña percusión o guitarra grabada) en
el ámbito de un cuadro flamenco. Dejaremos que ellos mismos elijan su
papel y prepararemos todos los aspectos que rodean a esta práctica.
Para ello tendremos en cuenta, por
supuesto, la música, las coplas, el baile, la vestimenta, la expresión
corporal. En una sola actuación, pues, trabajamos los 5 bloques de
contenidos que dicta la LOGSE.
En este nivel ya podemos plantearnos
palos de la máxima dificultad rítmica: alegrías y, sobretodo, bulerías.
Nos sorprenderá gratamente ver hasta que punto algunos alumnos llegaran a
dominar estos esquemas.
Algunos apuntes para secundaria
La problemática en este nivel es
completamente distinta. Si bien es posible que nuestros alumnos no tengan
base alguna de flamenco, también debemos saber que en estas edades los
gustos musicales están más definidos, y por ello es probable encontrar más
motivación en algunos alumnos hacia el flamenco. Además la capacidad de
ejecución musical ya es bastante grande. Encontraremos algunos alumnos
estudiantes del conservatorio o incluso alguien que ya se ha iniciado en
toque, baile o cante con
bastantes aptitudes. En secundaria simplemente
debemos orientar nuestros esfuerzos en un sentido: estudiar una
perspectiva teórico-práctica del Flamenco, procurando no realizar
ejercicios demasiado teóricos (aburrirían) ni demasiado prácticos
(algunos alumnos se rebelarían).
Recomiendo especialmente al profesor
carente de conocimientos musicales que indague y recopile algunos
conceptos sencillos pero que permitan trabajar con facilidad y corrección
en clase. De otra manera la enseñanza de compases complejos como el de
alegrías o seguiriyas será escabrosa y con facilidad podremos cometer
equivocaciones o topar con una incomprensión general de los alumnos. Si
como ya decía antes, el Flamenco puede trabajarse desde cualquier área,
hemos de tener en cuenta que la principal es la de música, puesto que en
ella se centra toda la vivencia cultural. Por ello ninguna clase de
Flamenco que se precie debe prescindir de una introducción a conceptos
musicales, introducción que no tiene porque ser de alta complejidad, sino
que planteada con sencillez y claridad puede ser comprendida por cualquier
persona, conocedor o no de notación musical.
No ha sido mi objetivo sentar cátedra.
Es más, como saben, cada caso es diferente y lo que aquí se describe es
una visión muy general. Pese a que el secreto está en partir de la práctica,
y ser capaz de modificar la programación cuantas veces sea necesario en
pro de una mejor consecución de nuestros objetivos, es imprescindible un
buen fundamento teórico y amplio conocimiento del tema. Eso sí, pensemos
siempre en el Flamenco, como un medio conseguir la formación integral del
discente.
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TERCERA ENTREGA
Universidades:
En la
universidad el tema es un poco más complejo si cabe. Estamos ante
un colectivo con un mayor nivel de formación, mayor nivel
cultural, conocimientos, opinión mas formada y si cabe más o menos
perjuicios acerca del flamenco. Por ello las dificultades son
otras muy diferentes al resto de niveles, aquí es necesario una
fuerte exploración previa para conocer el nivel de nuestros
alumnos. También es creciente el interés de la universidad por el
flamenco, como lo vienen demostrando la gran cantidad de cursos y
seminarios que organizan la mayoría de las universidades andaluzas
y otras como las de Madrid, Santander, Barcelona…
Es posible la
introducción del flamenco como asignatura en algunas
especialidades como Magisterio o Musicología, de forma que se
trate de manera exclusiva, pero generalmente no es así. Tampoco se
suele introducir algún tema dentro de alguna asignatura, sino que
la universidad en general prefiere la realización de cursos
monográficos puntuales, antes que un desarrollo de una asignatura
completa. Quizás esto se deba a la falta de profesorado competente
en la materia. Como sabemos la universidad solo puede contratar
doctores para que ejerzan la función docente, y todavía no tenemos
muchas personas con este perfil dentro del mundo del flamenco.
Mención
aparte merece el caso de la universidad de Sevilla que acaba de
poner en marcha su doctorado sobre flamenco y en pocos años
tendremos personas tituladas capaces de ocupar estos puestos.
Probablemente suponga un gran avance en la introducción del
flamenco en la universidad y entonces por fin podamos tener
profesores titulados y preparados teórica y prácticamente para la
docencia.
Actualmente
podemos encontrar en la universidad estudios oficiales y no
oficiales:
–
Cursos
de verano
–
Cursos
de extensión universitaria
–
Talleres
Entre otras
estas son algunas de las universidades que ofrecen cursos:
–
Menéndez Pelayo, Universidad de Cádiz, Granada, Sevilla, Almería
Dependiendo,
pues, de que tipo de enseñanza se vaya a impartir, tendremos que
realizar la programación de una manera u otra.
A niveles
universitarios la problemática pienso que podemos encontrarla
principalmente en el grado de profundidad que nos van a exigir
nuestros alumnos. En todos los niveles vistos anteriormente
primaba la rigurosidad, al igual que aquí debe primar, sin embargo
no era necesaria una gran profundización, puesto que el flamenco
se trata más como un medio para llegar a un objetivo educativo
algo más general. En niveles universitarios el flamenco es el
objetivo principal, tiene entidad por si mismo. Encontraremos
facilidad al dirigirnos a un público, como ya comentábamos, de
mayor nivel intelectual y cultural, de mayor conocimiento de
conceptos, pero esto a la vez nos someterá a una mayor tensión al
tener que precisar bastante las respuestas a las demandas de los
alumnos.
Por ser muy variada y diversa la forma de tratar el flamenco en la
universidad no daré instrucciones precisas en este apartado más
allá de las que ya son aplicables a otros niveles (vistas en la
introducción general)
De la misma
manera que en niveles inferiores, cuando se diseña una asignatura
de flamenco para la universidad debemos seguir la plantilla
estándar, haciendo especial hincapié en este caso en la
bibliografía, para así proporcionar una herramienta para la
construcción de conocimientos significativos, cuestión
especialmente importante aquí.
Conservatorios
Este va a ser
uno de los puntos en los que haremos mayor hincapié debido a que
es en el que vamos a trabajar tras la finalización de nuestros
estudios en la gran mayoría de los casos.
Ya la LOGSE
recoge la necesidad del “reconocimiento de las características
específicas del contexto cultural de Andalucía”, sentando las
bases para la enseñanza de la cultura musical andaluza en los
conservatorios. Al ser este nivel educativo el último en
incorporarse en la ardua labor de transmisión de conocimientos de
flamenco, nos encontramos ante un campo muy virgen en lo que se
refiere a tratados sobre didáctica. Esto contrasta con la gran
necesidad que tiene este nivel educativo, mucho mayor que los
otros, de llevar a cabo el método más riguroso de cuantos hayan.
¿Por qué? Sencillamente porque es, salvo el doctorado de la
universidad de Sevilla, el único centro que ofrece una formación
completa y exclusiva sobre flamenco. Los estudios que imparte
llevaran a la consecución de un título de licenciado en flamenco,
lo que no ocurre en ningún otro caso con la salvedad de este de la
universidad sevillana, pero teniendo en cuenta que imparte solo
estudios de doctorado, a los que se puede acceder incluso tras la
licenciatura del conservatorio.
En las
carreras de música en general existe, en mi opinión, una enorme
laguna: la didáctica. En los 4 años de grado superior se puede
optar a una asignatura de libre configuración de didáctica del
lenguaje musical. Esta es toda la formación didáctica que se puede
recibir. ¿Con una asignatura de didáctica, que además no es de
nuestra especialidad sino general podemos considerar que un alumno
podrá tener los suficientes recursos para ser profesor? La
respuesta obviamente es no. Le corresponde de forma exclusiva
solamente al interesado buscar el material necesario y elaborar
cuantas unidades didácticas precise para su trabajo, con el
agravante de no saber como realizar una programación. Realmente es
del todo incoherente. Sobretodo si tenemos en cuenta el especial
hincapié en la formación didáctica que podemos notar en la lectura
de los textos legales.
así pues la
primera problemática que nos encontramos es la total ausencia de
conocimientos didácticos adquiridos en la carrera. Pero ahora el
segundo problema es la falta de material escrito. Éste se reduce a
utilizar alguno de los métodos de guitarra que circulan por el
mercado y la propia programación de los profesores del centro.
Aunque pueda parecer suficiente es incompleto a mi juicio, y lo
que es peor, resulta casi imposible comparar trabajos de otros
profesionales, contrastando los resultados de la puesta en
práctica de diversos sistemas. Por lo tanto la única opción es
contrastar con los compañeros de estudios, aunque esto no
reportará experiencias, pero si ideas para la realización de
programaciones.
Pero aún hay
más, la falta total y absoluta de prácticas crea una nueva laguna:
falta de experiencia, escaso autoconocimiento de la capacidad
pedagógica y ausencia de referentes externos por parte de un tutor
experimentado. Tan necesaria es una buena fundamentación teórica
como un buen marco donde poder poner en práctica lo aprendido.
Todos sabemos
que existen en otros niveles educativos (sobre todo en primaria)
libros de texto con todas las programaciones perfectamente
realizadas, incluyendo los ejercicios para los alumnos y el
corrector para el profesor. Obviamente esto no es lo que más nos
interesa aquí, pero de ahí a no tener apenas nada hay una gran
diferencia.
Asimismo
carecemos por completo de conocimientos que nos permitan llevar
bien a cabo la adaptación a alumnos con necesidades educativas
especiales, que también podemos encontrarlos en estos niveles
mucho más fácilmente de lo que pensamos, los alumnos con problemas
físicos derivados del instrumento son bastante frecuentes entre
los últimos cursos del grado medio y primeros del superior. Ante
esta problemática solo tenemos nuestra capacidad de adaptar la
programación, pero ninguna pauta que nos permita aplicar el mismo
rasero a todos los alumnos.
Respecto a la evaluación, que siempre será continua e integradora,
formativa e informativa, tenemos el problema de entender realmente
que significa esto. Nuestra tradición educativa siempre ha
postulado el método del examen como única herramienta de
evaluación y ahora tenemos que vernos ante una forma de evaluar
que requiere la atención diaria al progreso del alumno.
Pasamos ahora
a hacer un estudio detallado en los 3 niveles del conservatorio de
música teniendo en cuenta la siguiente distribución:
Actualmente
se puede estudiar en los conservatorios:
–
Conservatorio: licenciatura
•
Grado
elemental: 4 años
•
Grado
medio: 6 años
•
Grado
Superior: 4 años
En los
conservatorios tenemos una extraña mezcla entre los niveles
educativos de primaria y secundaria y los universitarios, es
decir encontraremos alumnos desde los 8 a bien entrados los 20,
todos con un cierto interés en el flamenco, pero asimismo todos
con los inconvenientes y ventajas de su grupo de edad. Por ello es
bueno aprender de experiencias pasadas en otros niveles para así
aplicarlo con éxito al nuestro. Pero lo que si está claro es que
aquí la dificultad es mucho mayor que en los otros niveles por
esta heterogeneidad de edades.
Para elaborar
una programación más adecuada debemos como siempre comenzar
haciendo una exploración de conocimientos previos. Primeramente
comenzaremos con una encuesta previa y una demostración práctica
en el caso de las asignaturas instrumentales. Una vez terminada la
exploración revisaremos los requisitos de la LOGSE y las
indicaciones que da para la elaboración de la unidad didáctica
(que son muy escasas) Marcaremos unos objetivos y contenidos en
función de el/los alumnos, hemos de adecuar lo máximo posible
nuestro currículo sobretodo a aquellos alumnos que tengan
necesidades educativas especiales.
Grado
Elemental
Me atrevería a decir que este grado es más bien un tiempo para que
el alumno se motive por la música, pueda descubrir si tiene
talento e interés y comience unos estudios de una manera casi
lúdica. Por tanto no podemos agobiar con excesivos tecnicismos y
complejidades sino que debemos potenciar su gusto por la música a
la vez que lo iniciamos en los conceptos más básicos del flamenco.
En este grado la única asignatura que recibirá el alumno que tenga
que ver directamente con el flamenco será la de guitarra, por ello
nos centraremos en esta.
Debemos seguir el método de escritura solfistica pero sin desechar
la escritura en cifrado, muy usada en el campo del flamenco.
Podemos introducirle sencillos ejercicios.
Son muy recomendables también las audiciones. Como sabemos una
gran mayoría de estudiantes aprenden de la observación y copia, y
en este caso los guitarristas utilizan muchísimo su oído. Un apoyo
auditivo siempre le proporcionara una buena educación auditiva que
podrá ser posteriormente usada para el acompañamiento al cante
principalmente, así como para permitirle trabajar con audiciones
no solo con música impresa.
Grado Medio
A lo largo de estos 6 años alumno y profesor se percatan del
interés o no por seguir aprendiendo, incluso si hay perspectiva de
profesionalización. Pero aun así en los primeros ciclos debemos
seguir profundizando en conocimientos pero de una manera relajada.
Muchos alumnos abandonaran sus estudios en este ciclo, de nosotros
depende una buena motivación que propicie su continuidad. Es ahora
momento de iniciarle en la doble nomenclatura: clásica y flamenca,
esto es, la que maneja la teoría musical y la que manejan los
flamencos que carecen de conocimientos de esta. Le plantearemos
las ventajas e inconvenientes de cada una para que el haga su
propia elección siguiendo nuestras recomendaciones,
recomendaciones que deben ir encaminadas a que trabaje los dos
campos.
Seguiremos
profundizando en la lectura de cifrados, desvelándole ya todos los
secretos de este sistema para que pueda manejarse solo. De esta
forma podrá acceder ya a cualquier tablatura e interpretarla sin
problemas. Este método es más rápido en general que el solfistico,
se aprende antes por ser más visual.
Grado
superior
En este último grado el alumno va a recibir una formación mucho
más completa y especializada. En concreto estas son las
asignaturas en las que deberemos trabajar
-Teoría
musical del flamenco
´-Historia
del flamenco
-Sociología
del flamenco
-Acompañamiento al cante
-Cuadro
flamenco
-Transcripción
del flamenco
-Guitarra
-Armonía
-Armonía de
Jazz aplicada al flamenco
-Improvisación flamenca.
Ahora las materias son muy dispares y requieren una programación
muy diferente. Pero todas estas programaciones tendrán un factor
común diferente a las demás. En este ciclo el alumno ya ha
decidido ser un profesional de la guitarra flamenca, ya sea como
profesor o como instrumentista. Pero lo que si esta claro es su
interés de profesionalización y debemos responder a su motivación.
El enfoque de estas asignaturas debe ser completamente riguroso y
debe estimular la capacidad crítica y la creatividad tanto en la
teoría como en la práctica para elaborar su propio material. No
estamos tratando ya con niños.
Al igual que en grado
medio debemos tener en cuenta que algunos alumnos vendrán de la
calle, quizás si una enseñanza estricta de conocimientos
musicales. En estos casos la exploración de conocimientos previos
es muy necesaria para elaborar una buena programación. En la
actualidad los estudiantes de estos niveles se caracterizan por la
heterogeneidad de conocimientos a ambos niveles, teórico y
práctico. Esto dificulta aún más si cabe nuestra labor, aunque con
una buena estrategia podremos sacar partido a esta diversidad.
Tampoco hemos de pretender obtener el mismo nivel en todos los
alumnos, sino que podemos permitir que profundicen en unos
contenidos u otros, dependiendo más de sus gustos. En definitiva
un buen profesor sabrá hacer un buen uso de los recursos
educativos a su alcance para superar cualquier dificultad.
Para fomentar la creatividad debemos
proponer trabajos individuales o de grupo, incluso de
investigación pues estos resultan especialmente motivadores en
este nivel.
Sobre las necesidades
educativas especiales habría que destacar en este punto que son
bastante mas comunes de lo que pensamos, ya que a este nivel la
exigencia interpretativa es máxima y muchos alumno se lesionan y
vienen ya lesionados por su preparación para la prueba de acceso.
Deberemos tenerlo en cuenta si no queremos frustrar la carrera de
un futuro buen músico por una lesión que en la mayoría de los
casos no es grave y es temporal si se trata con buen cuidado.
Rafael Hoces Ortega:
www.terra.es/personal3/manitasplata
Curso
online flamenco:
www.conservatoriovirtual.com
Web del programa de radio
http://spaces.msn.com/sentirflamenco
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