
Isabel
Bayón
Una de las grandes bailaoras
del momento
conversó en Sevilla con Luna del Olivar
Por Soledad Bustamante
-¿Cómo llegás al flamenco, cómo es tu acercamiento a este arte?
- La verdad es que yo siempre he estado cerca del flamenco. Aquí en Sevilla
normalmente estás cerca del flamenco. Porque el flamenco está aquí, en
cualquier sitio. Pero bueno, yo tengo también una familia aficionada, no hay
ningún artista pero les gusta mucho. Yo me recuerdo siempre desde pequeña,
pues, en cualquier fiesta, cualquier boda se escuchaba más o menos flamenco, no
en el gran sentido de la palabra, pero más o menos esas cosas. Ya desde pequeñita,
más o menos a los 5 o 6 años empecé a tomar clases. Empecé con Matilde Coral
y hasta ahora, que además de Matilde he estudiado con más gente, así que
llevo 25 o 26 años bailando. Desde los 5-6 años empecé a trabajar, a actuar
como profesional, así que llevo toda la vida en esto.
- ¿Con quién más
te formaste?
- He tomado clases con mucha gente como Manolo Marín, he estudiado otras
danzas, tengo la carrera de Español, de Clásico Español, y también he hecho
un poco de todo. De Contemporáneo también, porque he tenido que trabajar con
coreógrafos de Contemporáneo. Es que a mí me gusta hacer de todo. Mi centro y
mi sentir es el flamenco, pero me gusta cualquier tipo de danza.
- ¿Cuál pensás
que debería ser la formación ideal para alguien que pretende ser un bailarín
flamenco?
- Yo creo que tiene que tener muy claro qué es lo que quiere hacer. Yo
tengo muy claro que yo siento flamenco. Yo creo que tienes que hacer de todo
para hacer algo bueno, pero siempre saberlo llevar a ese sitio que es tu sitio,
donde te sientes bien. Hay que coger y aprender de todo, pero para el flamenco.
No hay que confundir y dejarte llevar por otra cosa.
-¿Qué pensás de esa discusión o tensión
que existe entre los “puristas” y quienes aceptan las fusiones, los nuevos
rumbos que toma el flamenco?
- Es que no entiendo eso del flamenco fusión. El flamenco es la pureza, está
en la honestidad cuando bailas flamenco. Si lo haces honestamente y con el corazón,
eso es puro. No entiendo eso de las fusiones. El flamenco y las otras artes no
se pueden fusionar. Cuando a mí me dicen “¿qué te produce?”, pues me
produce algo en el estómago, me mueve, tengo que decir “ole”. Eso para mí
es flamenco, y ya está. No miro si está mezclado con algo.
La pureza para mí es la honestidad en lo que haces. Cuando voy a ver flamenco y
veo que es de verdad. Si es de verdad, de corazón, eso se siente.
-Aunque se incluyas movimientos de otras
danzas, música de otro país...
-Por supuesto. Es que el flamenco no son
pasos. No es lo que hagas sino cómo lo hagas. El sentido que le pones a
lo que haces. Yo lo siento así.
- ¿Qué nivel ves en los extranjeros que
estudian flamenco, qué tienen y qué creés que falta?
- Pues es complicado eso. Yo veo que cada vez hay más nivel. Tiene que
haber de todo porque aquí también hay de todo, de todos niveles. Pero yo creo
que incluso al tener tantísimo interés –porque incluso lo hay más que aquí-
nivel hay muchísimo. Lo que sí es necesario para mí, para mi gusto, es que
vengan aquí, que tengan contacto con lo que es el día a día en la calle, eso
sí es necesario para hacer flamenco. Porque el flamenco no es todo pasos y
aprender algo, sino que hay que aprenderlo pues viviendo, viviendo aquí. Hay
situaciones que hay que vivir, experiencias personales. El flamenco es una forma
de sentir, una forma de vivir. Entonces eso hay que vivirlo en cierta forma. Tú
puedes aprender un paso, pero hay que tener vivencias también. Pero esto está
muy bien ¿eh?. Yo estoy cada vez más sorprendida y más preocupada al momento
de dar clases. Porque te tienes que poner las pilas que no veas. Te lo pillan
todo.
- ¿Creés que el flamenco está tomando
algún camino definido, que hay una línea más fuerte que otras?
-Yo creo que el flamenco va con los tiempos. Todo avanza, todo cambia, se
transforma. Y yo no creo que haya una línea determinada, sino que las gentes
que estamos haciendo flamenco en este tiempo vamos con el tiempo, intentamos
buscar cosas nuevas, por satisfacción personal ¿no?. La esencia está sobre
todo si se hace desde una base fuerte, desde un conocimiento de lo que haces. No
se puede empezar una casa por el tejado, eso está claro. Tienes que empaparte y
estudiar y saber elegir bien. Y a partir de ahí cada uno va a buscarse, pero
buscando desde dentro, no desde fuera ¿sabes?. Yo no creo que haya una línea
determinada, vamos con el tiempo. No te puedes quedar tampoco como hace 40 años,
como hay gente que pretende que se quede el flamenco ahí y no se mueva. Además
es imposible, porque yo no he vivido hace 40 años, entonces todos nos vamos
moviendo según lo vamos viviendo. Yo no creo que haya una línea definida. Cada
uno a su forma y como puede y como sabe.
-¿Cómo llegas a
formar un estilo personal?
- Yo creo que el estilo personal te lo va dando el tiempo. En cada etapa de
tu vida bailas de distinta forma, pero porque va con lo que te toca vivir. Y
llega un momento de madurez que yo creo que es ahí donde te quedas. Pero ya a
base de años y de ver, de recopilar, rescatar cosas del tiempo que has estado
aprendiendo. Y ahí ya te quedas. Pero tienes que pasar por ciertas etapas, como
la vida. Te das cuenta, lo sientes. Al momento en que sucede, ya lo sientes. Lo
que quieres. Que aquí es donde estoy tranquila y aquí es donde me quedo.
- ¿Cuáles fueron y cuáles son las
grandes figuras del flamenco?
- Yo creo que todo el mundo a su forma va aportando cosas interesantes. Está
claro que ha habido gente que ha marcado más claramente que otra. En el baile,
sobre todo ahora actualmente, hay muy buenos intérpretes, buenos bailaores y
buenas bailaoras. Yo creo que en nivel no hay nadie que destaque más que otro.
Hay un grupo de gente que tiene un gran nivel, pero no hay nadie que despunte en
calidad. Están despuntando pero en otra forma. Y últimamente no ha habido en
el baile gente que despunte tanto como en el cante o en la guitarra, que ha
marcado época. En el cante está claro que la época la ha marcado Camarón, y
en la guitarra, Paco de Lucía. Pero en el baile no está tan determinado eso.
-¿ Tenés el
proyecto de formar una compañía, has sido parte de alguna?
– Bueno no he sido parte de muchas compañías, yo desde pequeñita
siempre he bailado sola, hasta que entré en la Compañía Andaluza de Danza,
cuando la cogió Mario Maya, que fue en el ’94, hasta ahí no había estado
nunca en una compañía. Y bueno sí, mi intensión es de formar algo, de hacer
algo. Además me siento en la obligación de hacerlo, yo creo que para la bienal
que viene (por la bienal de Flamenco de Sevilla) voy a coger fuerzas, me siento
ya en ese momento.