| |
-¿De dónde te viene el arte?
-Pues siempre he dicho que sinceramente en mi familia no hay
nadie que tenga una vinculación al flamenco. No hay nadie que cante,
que toque la guitarra o que baile. Sinceramente con el flamenco
nadie. Pero sí que pienso que también es un arte ser peluquera, y mi
madre lo es; también es un arte empezar a poner ladrillos y ver una
casa terminada, que es lo que hace mi padre.
-¿Fue a Alemania de albañil?
-¿Alemania?. Espero que me perdone al equivocarme, pero creo que
trabajaba limpiando en el aeropuerto, no lo sé seguro; ...me ha
comentado tantas cosas de...
-Ahora ya, pequeño empresario.
-Sí (risas) y bueno; mi hermano también es peluquero, mi hermana
está punto de ser madre. Yo creo que el arte en la vida es muy
relativo.
-Tu boda fue en Granada.
-Si, mi boda fue en Granada, y además, frente a la iglesia que
he visto desde que vi la luz.
-Y tu marido, sevillano, guitarrista y compositor.
-Del que he aprendido mucho de arte.
-Está bien eso de un guitarrista y una bailarina; es buena
mezcla, ¿no?
-Paco es, aparte de como compañero, padre, amigo, amante; es un
artista. No porque sea mi marido, pero...
-¡Claro! ¡Además si es guitarrista, es el que mejor te toca!
-Por supuesto (risas). Me conoce muy bien. Bueno, no ha sido
fácil, hay algo curioso que bueno, un poco quizás, no es que me
duela, si no yo creo que se debería tener mas en cuenta; y es que no
sé porque dentro del flamenco, es el mundo en el que vivo y conozco,
siempre se le da menos importancia a los guitarristas que tocan para
bailar, y yo creo que no lo tienen nada fácil. Yo creo que tocar
para bailar y para cantar al mismo tiempo, y al mismo tiempo tener
que tocar para sentirte realizado tú mismo como artista y como
persona no es fácil! Y bueno yo es algo de lo que de Paco me siento
súper orgullosa, porque no es fácil ayudar a tu compañera a que se
sienta de verdad en un escenario, o a saber sacar esa soledad,
soledad, o ambición o locura.
-Yerbabuena, en algún momento has envidiado no ser gitana?
-No. La envidia es algo que procuro hacer huir, o sea, tenerla
lejos, no me gusta. No quiero decir que no la he conocido, si no
mentiría, pero precisamente por ello... lejos!!
-Pero sí admiras el baile gitano.
-¿Por qué no? Yo admiro cualquier baile que me haga sentir, como
dicen los flamencos, que me pongan las tripas revueltas o las
patillas tiesas; o me descomponga, sea contemporáneo, sea clásico,
lo baile un payo, un gitano, un negro, o lo baile un francés.
-¿Qué es el "Duende"?
-Es algo... lo de siempre, lo que se contesta siempre..."es
inexplicable". Yo creo que es esa magia que hay donde no existe
realmente una pantalla, o sea, no hay nada que para, no hay nada que
haga parar en ese momento lo que tu estás sintiendo y quieres
trasmitir a la gente. Es algo que a los pocos segundos de estar en
el escenario, empiezas a oler y a sentir.
-¿Y que es el pellizco?
-Lo que duele. A veces un pellizco te duele y a veces te agrada;
pero bueno... digamos que lo que te hace es eso, emocionarte o
ponerte los bellos de punta, transmitido por otra persona.
-Me gustó mucho que con 22 años rechazaras un premio en Córdoba.
Creo que lo ha hecho un premio Nóbel, Jean Paul Sartre y tú. No sé
sí alguno más. ¿Dónde hay más vanidad, en el que rechaza un premio,
o en el que lo acepta?. ...¡es para llevarse pensando tres días!
-No lo sé, depende de lo que haya pensado el que lo haya
rechazado, depende de lo que piense el que lo ha aceptado, o que
quieres conseguir con ello. Yo sinceramente, bueno, sé que esto ha
traído muchísimos comentarios, incluso de compañeros que bueno...
Algunos pensaban que iba a ser una mancha enorme en mi carrera,
otros pensaban que era por darme importancia y hacerme conocer de
alguna manera, pero verdaderamente, creo que en ese momento hice lo
que este (señala su corazón) me dictó, y sinceramente no me
arrepiento de ello. Si hay algo por lo que lucho, por lo que
diariamente tienes tu propia guerra, es por defender el arte; en
este caso, el arte flamenco.
|
|