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-Contanos un poco cómo es el espectáculo, de qué
manera se juntan los flamencos y los tangueros aquí...
-Bueno, lo realmente curioso
de este espectáculo es que nunca partió de la idea de
fusionar el Tango y el Flamenco.
Al parecer, surgió por sí solo… Mederos y Poveda se
conocieron trabajando en México. De ahí surgió la
contratación en común para el primer Festival de las
Culturas que se realizaba en Sevilla. La sorpresa de
Mederos fue cuando Miguel le expuso que quería cantar
Tango.
Coincidimos en Buenos Aires,
y entré a formar parte de este proyecto. Igual la
sorpresa fue también mi proyecto de bailar Tango pero
con la bata de cola. Así que nos reunimos dos enamorados
del Tango en un espectáculo completamente clásico, sin
pretender nada con el Flamenco.
-¿Cómo
era la parte del baile?
-En
el comienzo, participó una pareja de bailarines, Carla y
Gustavo. Y bueno, fue casi un milagro, pero logramos
hacer un trabajo digno y claro para el público. Bailé un
tango con el bailarín, y por fin, con la bata de cola.
Preparé un solo, en el que participaban Mederos
y Miguel. Un tango hermoso y muy complicado de
interpretar sin caer en trampitas espectaculares… “Sus
ojos se cerraron”. La dirección
de ese número fue de Omar Pacheco. Muy interesante
trabajo.
Para no usar mis propios códigos flamencos, trabajé con
la bata basándome en el trabajo que realizo con un
maestro de tango con el que estudio cuando voy a Buenos
Aires: Mauricio Castro. Personalmente, fue una
experiencia irrepetible.
-¿Por donde fue la gira y
como lo recibió el público?
-El espectáculo estrenó en
Sevilla, en el Teatro Central, los días
6 y 7 de enero. Con una
orquesta de quince músicos y la dirección musical de
Mederos. Miguel preparó puros temas de toda la vida.
Meses después el proyecto volvió a la luz. Y en
esta ocasión Miguel tenía gran
interés en mi participación pero con Mauricio Castro,
para poder realizar un trabajo mucho más personal y
adaptar mi propia experiencia del tango que vivo más
particularmente.
Esto lo convirtió en otro
reto. Ya que como te cuento, la orquesta y los temas
cantados son bastante clásicos incluido, claro está, la
actitud en escena. No sabía
realmente qué dirección tomaría mi trabajo y más sin
estar la pareja de baile, teníamos que preparar cuatro
temas y el bis de final.
Esta vez se estrenó en
Madrid, en el Teatro Español, los días 1 y 2 de julio.
Después fuimos al Teatro griego, El Grec de Barcelona el
4 de septiembre. Personalmente, creo que el público de
Barcelona, aceptó de una manera más calurosa el
espectáculo. Imagínate, a Miguel se lo comían.
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-Cómo fue la
experiencia en lo personal? |
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-En cuanto a mi
trabajo, sentí que el público no entró a
juzgar qué cosa era lo que estaba
viendo…Bailando flamenco, lo mas lógico era
que se mostrara algún tipo de fusión… y a
cambio vieron a una pareja que usaba el
tango, sin roles ni actitudes habituales, ya
sabes, basadas en una mentalidad bastante
definida. Así como cuando ves flamenco
esperas encontrar ciertos puntos
establecidos para sentirte identificado con
lo que ves. No es fácil ponerlo en palabras…
Recibí muchos mails
del público que estuvo allí aquella noche, y
aunque al parecer las
críticas |
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no fueron, esas
que el ego espera recibir… no
tiene precio la opinión personal de todas
esas personas que quisieron contarme lo que
experimentaron. |
-¿Qué hace Poveda, canta
tango? cual?
-Sonaron temas como:
“Trenzas”, como “Abrazado a un rencor”, “Caminito”,
“Silbando”, “Sus ojos se cerraron”, “Milonga
sentimental”…
Miguel tuvo muchísimo éxito, notas muy fácilmente lo
mucho que disfruta cantando tango. En este espectáculo,
incorporó una guitarra flamenca:
Juan Carlos Rodríguez. Prepararon algunos arreglos más
basados en pequeños detalles de palos flamencos, como
la milonga, la bulería. Esto creo que aún tuvo más
aceptación.
Supongo también, porque el público no tenía
bien claro qué tipo de espectáculo era el que iba a ver.
Ya que sólo se anunciaba como
Rodolfo Mederos & Miguel Poveda.
-¿Cómo llegaste al tango, qué es lo que te apasiona
del mismo?
-No sé realmente cómo
explicarte, sólo te puedo decir
que, con todo respeto, ya es parte de mi vida. En casa
lo escucho a diario, practico sola en casa, con mis
tacos. Aquí en Sevilla no tengo el ambiente, como en
Madrid o Barcelona para seguir estudiando. En mis clases
de bata, surge de una forma que me sorprende aún,
incorporo movimientos y trato de compartir con las
alumnas y compañeras mis experiencias vividas, lo que me
hacen sentir… Así que hay muchas mujeres que encuentran
su propia manera de querer engancharse con el tango. ¡no
entiendo nada! Pero anda solo…
Por
Soledad Bustamante,
© Luna
del Olivar, setiembre de 2006 |